Las primeras máquinas cortapelos representaron un avance para la peluquería pues hasta entonces se cortaba el pelo de las señoras con tijera y el de los caballeros con tijera, navaja y cortapelos manuales pero la innovación trajo un cambio en las costumbres, en la moda y en la forma de cortar el pelo.
No hay peluquería que no tenga al menos un cortapelo y en la mayoría de ellas hay más de uno, primero porque un segundo o tercer cortapelo va a reemplazar al primero cuando este deje de funcionar, y no es cosa de ponerse a conectar un cable teniendo al cliente con media cabeza rapada.
Esa es la principal razón para que haya dos o más máquinas de cortar el pelo en las peluquerías, pero en casa, en la mayoría de los casos basta con una para toda la familia, y no tiene porque ser una máquina profesional, ya que hay cortapelos domésticos que funcionan a las mil maravillas.
Volviendo a las peluquerías, la costumbre de los profesionales que trabajan en ellas es tener un cortapelo profesional con cable y otro segundo cortapelo a baterías sin que ninguno de ellos tenga el título de principal, ya que son máquinas polivalentes que sirven para cortar el pelo o rapar y tanto una como otra desarrolla bien su trabajo.
Los nuevos cortapelos a baterías tienen una autonomía suficiente como para trabajar sin quedarse a medias, ya que aunque no hay un tiempo estandar de duración, esta depende mucho de la capacidad de la batería y de que se cargue cuando esté completamente descargada, aunque las modernas baterías «sin efecto memoria» funcionan sin interrupción hasta que se gastan, aportando la misma energía cuando esta a plena carga que cuando está próxima a agotarse, es decir, que con independencia de la carga que les quede, aportan al motor la misma energía, a diferencia de las antiguas que movían el motor mas deprisa a plena carga y mas despacio conforme se iba agotando la batería.
Siendo previsores, es lógico que en los salones de peluquería haya dos o más máquinas, y no siempre como reserva sino también porque puede darse el caso de que se junten dos clientes a los que haya que cortar el pelo al mismo tiempo y precisamente tener mas de una máquina evita esas pérdidas de tiempo que se producen en la espera de que otro compañero acabe de utilizar los utensilios o máquinas que nosotros necesitamos.
Así que si eres peluquero, una buena opción es comprar dos máquinas, pero recomendablemente una de ellas debería de ser recargable y la otra con cable, mas que nada por tener las dos opciones y poder utilizar una u otra según convenga.
